Bienvenido a mi página web.

Soy un joven escritor navarro, editor de viajes y blogger. Actualmente busco una editorial que confíe en mi primera novela, El péndulo de hielo, la cual la puedes comprar en Amazon.

Mi trabajo | Mi historia | Contratación

lunes, 13 de agosto de 2012

Es la cantidad, estúpido

La creación de contenidos en España está muy mal valorada

Hace poco más de 8 meses, un tipo muy sabio revolucionó la red con un artículo que generó un debate muy interesante entre los cibernautas: es el contenido, estúpido. En él, Juan Gómez-Jurado nos contaba una anécdota vivida en el Instituto Cervantes de Nueva York junto al también escritor Antonio Muñoz Molina. Ellos tenían pensamientos diametralmente opuestos sobre la cultura digital en general, sobre el libro digital en particular.

Poco a poco el tiempo sigue dándole la razón al ladrón sevillano ya que, a estas alturas de la película, no sólo las ventas en digital han superado a las de papel en Estados Unidos, sino que Amazon confirma que ha sucedido lo propio en el Reino Unido. No estamos, pues, ante una moda pasajera, si bien es cierto que debido al caciquismo nacional y al gusto por hacernos el harakiri llevará mucho tiempo invertir las ventas en este país de pandereta. ¿Y sabéis por qué? Porque en España se venden más ereaders que ebooks. Las causas son varias, y lo que llaman piratería no es la más dañina de todas ellas.

No quiero centrarme exclusivamente en los libros electrónicos, ya que hay otro tema que me atañe de igual modo y que me preocupa sobremanera. Es verdad que el lector, al igual que un reputado sumiller, disfruta paladeando buen contenido balanceándose en la mecedora de su porche. No es menos cierto, sin embargo, que esta sociedad cada día dispone de menos tiempo y, a su vez, cada día necesita consumir más contenido debido a que vive continuamente conectado a la red. La fecha de caducidad de un texto, no así el de las obras de ficción puesto que la era digital permite su sustento en la nube, se acorta más y más. El ejemplo perfecto lo encontramos en los blogs, quienes, en vez de aprovecharse de su mayor activo, la influencia que generan en el consumidor (y las marcas lo van descubriendo a marchas forzadas), apuestan  generalmente por la cantidad en detrimento de la calidad del contenido.

Relación de pago por post dependiendo al número de visitas del artículo por mes
El significado de esa apuesta dama, envuelta en un traje en forma de la letra 'k', equivale al número 1.000

Prueba de ello es la imagen superior, que corresponde a la oferta de retribución que un importante grupo de comunicación online me hizo llegar para escribir sobre viajes y literatura. Por ese precio, en el que miles de lectores devoran el contenido, lo único que se consigue es engrasar esa rueda que comienza a girar cuando el autor del texto crea basura y continúa girando cuando es consumida al instante. Rápido y sencillo, como el interruptor que debe pulsar el anónimo verdugo, como la deliciosa droga que ingerimos en los locales de comida rápida.

No digo que un autor de contenidos debiera hacerse millonario como nuestros políticos y banqueros, pero sí que abogaría por darle la oportunidad de vivir dignamente con su trabajo. Y luego están los que te animan a escribir gratuitamente en su blog ofreciéndote posicionamiento, como si por arte de magia esa palabra te diera de comer. ¿Así es como pretende el mercado que nos hagamos autónomos?

Es la cantidad, estúpido, estúpido de mí por no ser anglosajón de nacimiento y poder optar a ofertas como ésta.

Fotografía | Racetalkblog

 
xmlns:fb="http://www.facebook.com/2008/fbml" xmlns:og="http://opengraphprotocol.org/schema/"